· Por SABHA Consulting Group
Cuando defender una fiscalización no era suficiente: había que cambiar el escenario
Dieciséis millones de soles de crédito fiscal de exportador, dos procedimientos y una estrategia integral: reclamación resuelta a favor y cero reparos en las nuevas fiscalizaciones.
S/ 16 millones de crédito fiscal de exportador. Dos procedimientos. Una estrategia integral. Cero reparos.
Cuando SABHA asumió la conducción del caso, nuestro cliente —una empresa dedicada al trading y exportación— se encontraba sometido a una fiscalización iniciada a partir de una solicitud de devolución del saldo a favor del exportador por aproximadamente S/ 9 millones.
El procedimiento ya estaba avanzado. Se habían atendido requerimientos, presentado documentación y recibido reiteraciones de información. Nuestra primera tarea fue revisar lo actuado hasta ese momento. Y encontramos señales que nos preocuparon.
Los requerimientos y la orientación que estaba tomando la fiscalización mostraban una importante brecha entre la realidad operativa de un trader internacional y la forma en que determinadas operaciones estaban siendo interpretadas. No estábamos únicamente frente a un problema de documentación.
Estábamos frente a un problema de comprensión del negocio.
Antes de defender, había que entender qué estaba ocurriendo
Solicitamos una reunión con los principales funcionarios involucrados en el procedimiento: el Intendente, el responsable de fiscalización y el auditor encargado. Nuestro objetivo era sencillo: contrastar directamente las observaciones que habíamos identificado al revisar el expediente y determinar si la estrategia seguida hasta ese momento podía revertirse dentro de la propia fiscalización.
La reunión confirmó que necesitábamos replantear completamente el caso. Existía una percepción particularmente adversa respecto de la realidad empresarial del contribuyente y de la forma en que desarrollaba sus operaciones. La empresa estaba siendo analizada con parámetros que no reflejaban adecuadamente el funcionamiento de un trader exportador.
Había además una contradicción que considerábamos especialmente relevante: mientras desde la perspectiva de tributos internos se cuestionaban elementos esenciales de la realidad de las operaciones, las exportaciones habían atravesado los correspondientes procedimientos aduaneros de salida del país.
La estrategia tenía que cambiar. Y tenía que hacerlo rápidamente.
El problema ya no eran solamente S/ 9 millones
Nuestro diagnóstico indicaba que era altamente probable que la fiscalización concluyera desconociendo el crédito fiscal objeto de la solicitud de devolución. Por ello comenzamos inmediatamente a preparar la defensa.
Reconstruimos operaciones, completamos información que no había sido requerida, identificamos documentación adicional necesaria para acreditar la realidad económica del negocio y gestionamos evidencia que se encontraba en poder de terceros.
Pero existía un segundo riesgo. La empresa había presentado nuevas solicitudes de devolución por aproximadamente S/ 7 millones adicionales. Si una nueva fiscalización comenzaba bajo las mismas condiciones, el problema podía extenderse de S/ 9 millones a S/ 16 millones.
Había que trabajar simultáneamente sobre dos escenarios:
(i) Defender lo que probablemente sería reparado y evitar que el problema se reprodujera en las siguientes fiscalizaciones;
(ii) Encontramos una ventana, y actuamos.
La estrategia requería coordinación y oportunidad. Debíamos estar preparados para impugnar las Resoluciones de Determinación correspondientes a los primeros S/ 9 millones y, simultáneamente, aprovechar la ventana existente antes del inicio de las nuevas fiscalizaciones vinculadas con los S/ 7 millones restantes.
En ese periodo impulsamos el cambio de domicilio fiscal del contribuyente y las actuaciones necesarias para que las siguientes fiscalizaciones fueran atendidas en Lima. No fue un trámite automático. El cambio tuvo que ser sustentado y gestionado ante distintas instancias. Finalmente lo conseguimos.
Ese movimiento permitió separar dos frentes que desde entonces serían conducidos simultáneamente: la reclamación correspondiente al primer procedimiento y las nuevas fiscalizaciones de las solicitudes de devolución posteriores.
Dos frentes. Una sola estrategia.
El siguiente año exigió un trabajo intenso. Por un lado, estructuramos y presentamos la reclamación contra las resoluciones que desconocían aproximadamente S/ 9 millones de crédito fiscal. La defensa no se limitó a cuestionamientos formales. Reconstruimos los hechos, explicamos el modelo de negocio, desarrollamos la lógica económica y documental de las operaciones y aportamos elementos probatorios destinados a demostrar aquello que constituía el centro del caso: las operaciones eran reales y el crédito fiscal tenía sustento.
Paralelamente, las solicitudes posteriores por aproximadamente S/ 7 millones ingresaron a nuevos procesos de fiscalización. Esta vez llegamos preparados. La experiencia del primer procedimiento nos había permitido anticipar las preguntas, identificar los puntos críticos, fortalecer la documentación y construir desde el inicio una estrategia probatoria coherente con la realidad de las operaciones de comercio exterior del cliente.
La reclamación y las nuevas fiscalizaciones dejaron así de ser procedimientos independientes. Formaban parte de una misma estrategia de defensa.
El resultado
Después de poco más de un año de trabajo, llegaron los resultados.
La reclamación correspondiente a los primeros S/ 9 millones fue resuelta favorablemente, permitiendo que dicho importe retornara al procedimiento correspondiente para continuar el trámite de devolución.
Al mismo tiempo, las nuevas fiscalizaciones vinculadas con aproximadamente S/ 7 millones adicionales fueron superadas satisfactoriamente, permitiendo obtener la devolución correspondiente.
El resultado económico de la estrategia puede resumirse con tres cifras:
- S/ 16 millones de crédito fiscal involucrado.
- S/ 16 millones preservados dentro de los procedimientos de devolución.
- S/ 0 de reparo en las anteriores o nuevas fiscalizaciones.
Pero para nosotros el resultado más importante estuvo en otro lugar.
Una fiscalización no siempre se gana respondiendo requerimientos. Hay momentos en los que continuar contestando documentos no resuelve el verdadero problema. Este caso exigió detenernos, revisar lo ocurrido y preguntarnos si el procedimiento estaba avanzando sobre una comprensión adecuada del negocio. Cuando concluimos que no era así, cambiamos la estrategia.
Nos reunimos con la Administración. Anticipamos el resultado probable de la primera fiscalización. Construimos la defensa antes de recibir las resoluciones. Completamos evidencia que todavía no había sido solicitada. Identificamos el riesgo sobre las siguientes devoluciones. Gestionamos oportunamente el cambio de domicilio fiscal. Defendimos el primer crédito en reclamación y, simultáneamente, afrontamos las nuevas fiscalizaciones bajo una estrategia probatoria diferente.
No solo administramos el procedimiento. Diseñamos una estrategia para cambiar su resultado.
La experiencia SABHA
Una fiscalización tributaria importante no puede gestionarse únicamente respondiendo aquello que SUNAT solicita. Hay que comprender qué está buscando la Administración, detectar hacia dónde se dirige el procedimiento, identificar qué información falta aunque todavía no haya sido requerida y anticipar las consecuencias de cada decisión. Y, cuando el escenario lo exige, hay que actuar antes de que llegue la siguiente notificación.
En SABHA combinamos conocimiento tributario, experiencia dentro de la Administración Tributaria y comprensión del negocio para intervenir precisamente en ese momento.
Porque algunas contingencias se defienden cuando aparecen, pero, las más importantes se empiezan a defender antes.
SABHA
Entender el riesgo. Anticipar el siguiente movimiento. Construir la defensa.